La distancia de la imagen puede llevar a engaño pero el corte hecho al río, con la destrucción de la ribera, no admite discusión. La orilla del mismo ha sido engullida y desaparecida con la sobredimensionada escollera
¿Legal?
Puede que sea legal, pero es una aberración, un atentado a los ojos y, sobre todo, al paisaje y a la misma naturaleza.
Nos referimos al estado en que han dejado la ribera del río Nervión a su paso por el molino Pikatza, tras el supermercado Eroski de Amurrio.

