Por una vez, sin que sirva de precedente
Título apropiado para esta entrada que nos descubre que a veces –muchas veces– la naturaleza nos supera en muchas cosas, en casi todas.
Sin prisa, como es propio de la naturaleza, pero sin pausa, el arbolado pugna no sólo por alcanzar el 4º piso sino que, si le dejan, conseguirá sobrepasarlo
Hete aquí, en Amurrio. Para ser más exactos, si se quiere, en Mendiko kalea junto a o al lado o cerca del nuevo ambulatorio o centro de salud donde antes estuvo el representante y digno caserío Azkarraga de arquitectura y usanza de vasquidad conocido por el apellido del inquilino del mismo, que el arbolado –el número de árboles– que tiempo atrás fue plantado a la par de urbanizada la calzada de dicha calle, ha superado con creces, o está a un palmo de conseguirlo, la altura de las edificaciones que se levantaron y se levantan en paralelo al mismo en la finca, otrora escenario de la portátil plaza de toros y lugar de concentración y reunión también de las barracas festivas.
