miércoles, 19 de agosto de 2020

Amurrio y Lucas Rey o la pérdida de memoria de un pueblo


 



Cuadro ampliado para la ocasión que acompaña a la recogida de firmas de estos días, reposando en uno de los bancos públicos del Paseo



Amurrio y Lucas Rey o la pérdida de memoria de un pueblo

Amurrio, el pueblo de Amurrio está alterado, más bien enfadado e indignado. No es para menos. Se ha enterado que en petit comité el Consejo Escolar de la escuela principal del pueblo quiere descolgar de su fachada el nombre de don Lucas, maestro y amurriarra de adopción, que cuidó y mimó la educación de los niños de Amurrio a lo largo de todo el primer tercio del siglo xx.
Así, con la actitud del Consejo Escolar, sin contar con la generalidad de Padres y Madres y, sobre todo, con la alevosía del beneplácito posterior del propio Ayuntamiento amurriarra que con su alcaldesa al frente han actuado a lo Poncio Pilatos, lavándose las manos ante el despojo y arrojo de un nombre, de una persona, que en su tiempo vivió por y para Amurrio, implicándose en la mejora de la enseñanza y de las condiciones en el estudio, tanto físicas y mentales, de los escolares de su pueblo de adopción.
 
 Uno de los recortes de periódico que recoge la movilización en contra del cambio de nombre

Lucas Rey movió Roma con Santiago para conseguir que se construyera un edificio escolar en condiciones, con amplios locales donde poder desarrollar las funciones escolares, abandonando el maltrecho local que hacía de escuela en el pórtico de la iglesia. Dicho edificio hoy día es la sede del Ayuntamiento (lo ocupa en su totalidad) donde sus dos alas se correspondían con las escuelas de niñas y niños, respectivamente.
Hizo, igualmente, lo indecible para que los niños no perdieran los ritmos ni tuvieran cansancio con las idas y venidas de sus casas y caseríos, sobre manera los que más alejados vivían del centro del pueblo, creando, para tal fin, la cantina escolar, a modo de comedores. Favoreciendo, especialmente, en invierno, que el desplazamiento de los chavales a la escuela por caminos embarrados se redujera a la mínima expresión. El comedor y cocina de la misma estuvieron en los sótanos del edificio de la actual Casa Consistorial.
También tuvo inquietudes medioambientales, preocupándose por la pérdida de arbolado de los montes, promocionando la Fiesta del Árbol (la primera Fiesta se celebró en los meses primeros de 1917), plantando árboles en la parte de detrás del edificio –sede del Ayuntamiento y de las escuelas de niñxs–, que hoy lo ocupa el frontón.
En 1927 don Lucas tuvo el orgullo de ser reconocido y nombrado “Hijo Adoptivo” de Amurrio por el Ayuntamiento en prueba de gratitud por su labor incansable volcada en la enseñanza y aprendizaje para con la juventud amurriana de su tiempo. Ejerció durante 40 años el magisterio al frente de su escuela de Amurrio.
El día 29 del mes de agosto del año 1948 –post mortem– recibió de todo el pueblo el merecido homenaje de agradecimiento, con la colocación de un busto y una placa en bronce esculpido en una de las fachadas del edificio que fue su escuela.
Por iniciativa de unos amurriarras entrados en años, pero con inquietudes culturales que ya quisieran muchos jóvenes de hoy en día, han comenzado a movilizar y dirigir el cabreo latente generado después de la noticia del cambio y borrado del nombre de la escuela Lucas Rey. Principalmente con recogida de firmas en las mesas dispuestas los viernes de este mes de agosto, día de mercado en Amurrio, para que todo aquel que aplauda la iniciativa y esté en sintonía con la misma, deje su firma de disconformidad y protesta.
No se quedan sólo en eso, sino que se han prodigado en algún medio radiofónico y, sobre todo, en los medios escritos que se han hecho eco de la protesta y enfado por el cambio de nombre de “Lucas Rey” por el de “Mendiko Eskola”. Nombre este proveniente del barrio de su entorno.
 
Artículo de periódico que informa de la posición de la Asociación AZTARNA a favor de mantener el nombre de Lucas Rey para la escuela que lo ostenta 

Además de las distintas voces individuales y anónimas de estos días, se debe destacar la de la Asociación Etnográfica AZTARNA Etnografia Elkartea que, tras la celebración de una asamblea extraordinaria a petición de alguno de sus miembros el pasado 31/07/2020, aprobó por una amplia mayoría adherirse al descontento generado en la población de Amurrio, posicionándose en contra del cambio propuesto y a favor de que el nombre de Lucas Rey, que ostenta la escuela, se siga manteniendo.
La escuela a la que nos referimos fue de las primeras escuelas de “concentración escolar” construidas en la década de los setenta del siglo pasado, dentro de la política de concentración de los niños y niñas de los pueblos comarcanos a Amurrio en pos de economizar gastos de todo tipo (edificios, maestros, etc.).
Una cosa que ha salido al descubierto, al menos por desconocimiento para quien esto escribe y para algunos de los que asistieron al Consejo Escolar Extraordinario del 04/03/2020, es que desde hace unos años a esta parte (año 1996), dicha Escuela Lucas Rey lleva añadido, tras el guión que les une, el nombre de Matías Landaburu. 

Puesto expontáneo en el Paseo Elexondo para recoger firmas contra el cambio de denominación y consiguiente olvido del nombre de Lucas Rey
En él, aparece uno de los inquietos amurriarras promotores de la recogida de firmas y otras acciones en defensa de que perviva la figura de don Lucas Rey, y no caiga en el olvido, manteniendo su nombre la escuela
Alfredo Cerrillo que, además de significarse junto a otros en esta encomiable labor de defensa de nuestra historia del ayer reciente, es un gran enamorado de la bicicleta, llevando su perseverancia y la ayuda de otros entusiastas a hacer realidad el "Museo de la Bicicleta" de Amurrio que lleva su nombre, instalado en los bajos del edificio de El Refor

Escuela existente en la subida hacia el Instituto Zaraobe (hoy ocupada por AEK, institución para la euskaldunización de adultos) que con el tiempo quedó reducida de forma testimonial hasta la posterior anexión (del nombre, no del edificio) a la escuela de Lucas Rey.
Esta escuela, antigua escuela de niñas fue inaugurada el 22 de enero de 1936 en tiempos de la República, régimen que se involucró decididamente para desterrar el analfabetismo que se venía arrastrando desde tiempo atrás, aunque pocos meses después se convirtió en “Hospital de Sangre” a raíz del fallido golpe de Estado y posterior Guerra Civil (o, más bien, Militar) del 18 de julio de 1936. Finalizada la contienda volvió a retomar dichas funciones educativas.

Escrito de enfado y tristeza por la noticia del cambio de nombre y defenestramiento de Lucas Rey de la escuela que lo lleva



Cartel anunciador de la recogida de firmas para que no cambien el nombre


Si la idea era mantener y reforzar el nombre y la persona de Matías de Landaburu que en su haber tiene la fortuna de ostentar el “título” de ser –tras su elección por el resto de corporativos– el primer alcalde del Ayuntamiento de Amurrio, una vez creado y constitución este a finales de 1841, bien se pueden explorar otras alternativas para recordarlo.
Digamos, pues, que no fue fusión sino anexión de los restos –se entiende educativos–, con los escasos alumnxs que, en los últimos años, dicha escuela albergaba. Aun así y a pesar de ello, a día de hoy 2020, continúa el sello del centro escolar matasellando con el nombre de “Colegio Público LUCAS REY Herri Ikastetxea”. Ello quiere decir, que dicho sello no ha sufrido alteración alguna tras esa supuesta fusión (más bien anexión) de las dos escuelas. Y, por otro lado, habría que preguntarse si, ahora, con el cambio de nombre que se propone ("Mendiko") y la coletilla "Eskola", se quiere sustituir también la actual calificación de "Herri Ikastetxea". Si así fuera, con llamarlo "Lucas Rey Eskola" estaría resuelta la cuestión.
Otro ejemplo del malestar generado ante el posible cambio del nombre a la escuela principal de Amurrio

La cuestión ha dilucidar actualmente es bien clara. Qué mejor que un señor que dedicó toda su vida a la enseñanza como maestro de escuela, con asomo puntual en la política local (de febrero de 1925 al 7 abril de 1925 fue alcalde accidental o interino del Ayuntamiento de Amurrio), lleve y ostente su nombre la escuela principal del pueblo –escuela comarcal– que, por lo demás, ha sido (aún lo es) el titular hasta el presente en que se quiere hacer borrón y cuenta nueva, borrándolo de la memoria de los amurriarras.
La mayoría escolarizados en la misma y otros que sin pasar por sus aulas, reconocen que el nombre de Lucas Rey, asociado a la escuela desde 1970, es el idóneo y no tiene ni hay razón que justifique ser bajado del pedestal alegórico que su nombre preside en la titularidad de la escuela, prácticamente, desde su construcción.
Busto y placa que sus antiguos alumnos y el pueblo de Amurrio le dedicó en la fachada de la escuela
El busto original fue robado, apareciendo bastantes años después a orillas del río Nervión, en la ribera contigua a la antigua fábrica CORTASA, en el barrio Zabalibar
De la placa nada sabemos, como del original encontrado a la orilla del río. Tal vez, el Ayuntamiento de Amurrio pueda decirnos donde se encuentran 

El cambio que ahora se propone ha recibido el pase y la aprobación (11/06/2020) del mismo Ayuntamiento del que, como hemos dicho, llegó a ser alcalde circunstancial, lanzando este la pelota al tejado de la Delegación Territorial de Educación de Álava para que se pronuncie. Escurriendo la corporación municipal su responsabilidad de representantes de Amurrio que deben velar por sus intereses, entre los que están preservar la memoria de uno de sus más preclaros y conspicuos hijos.
 

Don Lucas Rey delante de su escuela, en la escalinata de la misma, junto a sus queridísimos alumnos, un día de los muchos que tuvieron la fortuna de coincidir 


Pasos seguidos para proferir este agravio a don Lucas Rey y al pueblo de Amurrio que creyó en él, lo aceptó en su seno y en mutuo amor tuvieron una convivencia de muchos años:
27/02/2020 Un determinado número de componentes del Consejo Escolar y de la Asociación de Padres de Alumnos del colegio Lucas Rey solicita a la Dirección del centro escolar la convocatoria de un consejo escolar Extraordinario, en el cual y con motivo de celebrarse en 2020 el 50 Aniversario del mismo, se trate como único punto del día el cambio de nombre del centro escolar Lucas Rey al nuevo propuesto de “Mendiko Eskola”.
04/03/2020 Tiene lugar la convocatoria del Consejo Escolar Extraordinario a la que, entre otros, asiste, en representación del Ayuntamiento de Amurrio, la alcaldesa Josune Irabien Marigorta, además del Profesorado y Padres y Madres de Alumnos del centro escolar.
En su intervención, Josune Irabien comentó que cuando se acude a una reunión de un órgano de representación, hay que acudir habiendo recogido previamente la opinión de los miembros de la comunidad educativa, es decir, la consulta previa entre los miembros de la misma.
Tras el acuerdo del Consejo Escolar Extraordinario que salió favorable al cambio de nombre por 18 Síes, 8 Noes y 2 Abstenciones, sólo quedaba preguntar al Claustro de Profesores, recabar la aprobación del Ayuntamiento y, finalmente, la de la Delegación Territorial de educación de Álava.

 
En un acto civil, tal vez, del breve paso de su etapa por postulados más políticos que educativos

11/06/2020 La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Amurrio se posiciona, concediendo el Vº Bº al cambio de denominación del colegio “CEIP Lucas Rey-Matías Landaburu” por “CEIP Mendiko Eskola HLHI” y acuerda también notificarlo a la Delegación Territorial de Educación de Álava.
Ahora se está a la espera del comienzo del curso escolar como del político municipal en el mes de septiembre, para ver y probar las fuerzas que contienden en la confrontación creada con el cambio de nombre y olvido de un maestro que dejó huella indeleble en la juventud de su tiempo y en la memoria de los que se preocupan por tenerla y no olvidarla.
NOTA: Para quienes estén interesados en conocer quién fue don Lucas Rey y la época y avatares de su tiempo, tienen al alcance el libro biográfico “Lucas Rey. Maestro siempre” escrito por el sacerdote Félix Núñez Uribe en 1990, bajo los auspicios del servicio de publicaciones de la Diputación Foral de Álava.
En la revista Aztarna que edita la Asociación Etnográfica homónima, en el nº 53, pág. 35, hace una reseña sobre la cantina escolar, dando relación de una larga nómina de personas que contribuyeron económicamente con distintas cantidades de pesetas “a beneficio de las Cantinas Escolares y Santo Hospital”. Lleva fecha de 1 de septiembre de 1935.

Edificio finalizado en 1911 que albergó en su cuerpo central la Casa Consistorial y en las alas respectivas, al alumnado de niños y niñas 
 

NOTA 25/09/2020

Días después de publicarse esta entrada, han venido a nuestro encuentro unos hallazgos medio olvidados, escritos sobre la desaparición y posterior aparición, años más tarde, del “busto” del maestro don Lucas Rey.

Son estos:

El nº 16 (Jun/Sept. 2000) de la revista amurriarra Aztarna (pág. 19 y s.) se hizo eco del “busto” de Don Lucas, aparecido ese mismo año sumergido en las aguas del río Nervión. Verlo en https://aztarna.es/revistas/aztarna-16.

En la revista municipal del Ayto. de Amurrio, “Hauxe da” del 15/06/2000, se da cuenta en un reportaje que ocupa toda la contraportada, de dicha aparición y de cómo fue el hallazgo fortuito del “busto” robado y arrojado al río. (Al final de esta nota, se visualiza mejor el contenido de la página escaneada).

La pregunta que se hacía, acompañando a un de las fotos de la entrada, sigue aún sin respuesta. ¿Dónde está el primer busto de don Lucas Rey (el colocado en la fachada de la Casa Consistorial, el día del homenaje, 29/08/1948) recuperado de las aguas del río? El Ayuntamiento amurriarra tiene o debiera tener la respuesta a esta pregunta. ¿Tal vez, se le alojó en la escuela que lleva su nombre?

Esperamos que el “busto”, felizmente encontrado, no haya vuelto a desaparecer por segunda vez, como ahora se intenta hacer “desaparecer” la memoria y la existencia del maestro Lucas Rey del imaginario colectivo de todas y todos los amurriarras.

NOTA 28/12/2020

Navegando por ese espacio infinito que es internet nos hemos encontrado con esta sentida y sencilla semblanza del maestro Lucas Rey en el enlace de Patxi Egia https://lagundeamurrio.blogspot.com/2013/03/don-lucas-el-maestro.html.

NOTA 11-03-2021                       Lucas Rey (R. I. P.)

La felonía, al final, se cumplió. Sin venir a cuento ni necesario, el Ayuntamiento de Amurrio, haciendo causa común con parte del Consejo Escolar de la siempre Escuela Lucas Rey, ha desposeído de su pedestal educacional y de magisterio, al maestro que dio nombre al edificio construido como escuela comarcal en aras de la política de “concentraciones escolares” nacida en la década de los setenta del siglo pasado.

Pronto será descolgado de la señalética y tras ello, tal vez, alguien querrá tener de recuerdo la placa que lleva su nombre. Sería el último homenaje, tras su defunción histórica

Se ha consumado su segunda muerte. Esta causada por la institución educativa y política de su pueblo de adopción.

Requiescat in pace Lucas Rey. Maestro Siempre.

Con la ratificación del Consejero vascongado de la Consejería de Educación, se ha dado carpetazo al intento y lucha por evitar el cambio de nombre de la Escuela Comarcal Lucas Rey.

Todo ello, desoyendo el clamor de gran parte de la ciudadanía amurriarra. Amurrianos y amurrianas de pro que estamparon su firma para que, sobre todo, el Ayuntamiento de Amurrio no coadyuvara a que tal desatino tuviera recorrido y se hiciera realidad.

No ha sido posible y, finalmente, el Consejero ha ratificado con su firma y publicación en el Boletín Oficial de la CAV, este despropósito, a todas luces, gratuito y del todo innecesario. (BOPV. Nº 49, del 09/03/2021).

Lucas Rey quedará en el recuerdo de Amurrio, aunque su luz se irá apagando con el devenir de las siguientes generaciones que, seguramente, ignorarán quién era Lucas Rey. Maestro Siempre.

Que Descanse En Paz (q. e. p. d.) en la des-memoria de muchos y muchas amurriarras.

NOTA 27/11/2021

Con esta nota, adjuntamos el texto dirigido “Al pueblo de Amurrio” que hoy ha colgado en Facebook uno de los promotores de la iniciativa a favor de mantener el nombre “Lucas Rey” para la escuela pública del centro de Amurrio, en el que da cuenta de todo lo ocurrido, del resultado final y la mala espina que esta situación le ha producido.

A lo que habría que añadir lo que en el mismo medio expresó pocos meses antes: “¡Qué pena! Que, por la ignorancia de algunos, la incompetencia del Ayuntamiento –más grave todavía– y la poca falta de ética del Departamento de Educación, se haya llegado a esta situación. Vergüenza les debía de dar (si es que la tienen) por tamaña felonía”.

NOTA 08/04/2022

Consumado el latrocinio -especie de robo inmaterial en la memoria de Amurrio-, este es el resultado: cambio del nombre de la señal que en la imagen de una de las notas anteriores seguía inamovible. Aunque en la fachada del edificio escolar aún se mantiene el nombre de siempre "Lucas Rey". Pero, tiempo al tiempo, también será descolgado y sustituido.

Podríamos llamar a todo lo que ha rodeado o, más concretamente, que la causa que ha originado todo este movimiento y esta manifestación de enfado y hartazgo ha sido la imposición o la dictadura de la ignorancia practicada por los que tienen el poder que se creen que les da derecho a hacer de su capa un sayo, obviando el sentir y malestar mayoritario expresado tras conocerse lo que se estaba llevando a cabo. ¡Así nos va!


8 comentarios:

  1. OSO ONDO GONTZAL. ME HA GUSTADO TU COMENTARIO. PRONTO HABRA BUENAS NOTICIAS, ESO ESPERO Y CREO. TE INFORMARÉ CUANDO PROCEDA. AGUR

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  2. ¡Cómo nos gusta olvidar la historia de los que han hecho grandes cosas! En vez de magnificar sus logros, los condenamos al olvido.
    Duele ver cómo padres, muchos de Amurrio, han mostrado su ignorancia y han preferido poner el nombre sin significado "Mendiko" a una escuela histórica.

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    1. En la localidad quieren cerrar un colegio, eso no es olvidar la historia?
      No he visto a ninguno de vosotros en ningún acto de protesta ni ayudando para que esto no ocurra.

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  3. No sé a que viene esta acusación gratuita.
    Qué sabrá el anónimo comunicante si las personas que defienden el mantenimiento del nombre de Lucas Rey para la escuela -y no digamos de los cientos de amurriarras que firmaron para el mantenimiento de dicho nombre- no hayan protestado o acudido a actos de protesta en contra del cierre de la escuela Zabaleko.
    Acaso piensa que lo uno contradice a lo otro.
    Un poco de seriedad, Sr. Anónimo.

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  4. Para pedir seriedad primero hay que predicar con el ejemplo.

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    1. Sin comentarios. ¿Qué hora es? Manzanas traigo. No mereces más comentario.
      O te has equivocado de lugar o eres el típico que hablas por hablar, sin tener base alguna.
      Lo siento por ti.

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  5. Se dice a donde vas manzanas traigo.
    Por cierto hablar sin tener base alguna es lo que haces tú en este blog.

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    1. Admitido el error.
      Por lo demás que pena estás dando. Sin argumentar sólo parece que intentas incordiar, cuando no faltar al respeto y, encima, escondiéndote en el anonimato.
      Debes ser uno de esos casos perdidos para la Humanidad. La misma se sentirá aliviada, no lo dudes.
      Si no llegas a más en tus "argumentaciones" ¿por qué no lo dejas?

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