viernes, 30 de septiembre de 2011

SORIA: Una provincia, una ciudad merecedoras de ser visitadas

 
SORIA: Una provincia, una ciudad merecedoras de ser visitadas
      En vista de que el mes de agosto suele ser el mes de las vacaciones, por antonomasia, me dije que yo también tenía que disfrutar de un merecido descanso, tomándome, para ello, unos días de asueto. Así que, pasadas las fiestas patronales de mi querido Amurrio, me dispuse a emprender un viaje en busca del ansiado descanso.
     Habiendo oído a nuestra nueva alcaldesa Josune Irabien que, de vez en cuando, suele hacer alguna que otra escapada a España –País que acoge en su territorio un fabuloso y rico tesoro patrimonial e histórico, al igual que la simpar simpatía de sus gentes–, decidí que no iba a ser yo menos. Así que abandonando mi habitual morada en el parque Pitiminí de Amurrio, emprendí el viaje a dicho País. Como tampoco era cuestión de meter horas al volante del coche, decidí que la estancia sería cerca de Euskal Herria. Por tanto, me decanté por pasar unos días en Soria, tan cerca de nuestro País y tan desconocida para muchos de nosotros/as.
      Para este viaje, casi de aventura por tierras de España me llevé a la criatura que, en su papel de copiloto, verificó el recorrido por medio del mapa impecablemente, salvo un pequeño despiste que nos hizo desandar el equívoco. La estancia duró apenas 5 días, debido a las limitaciones que me impuso la criatura, por lo que se puede afirmar que Soria se ha quedado como asignatura pendiente. Pendiente de aprobar y con nota alta en una próxima convocatoria vacacional.
      El viaje se inició el 20 de agosto, sábado, a las 11:15 horas (un poco tarde para el día caluroso que se presentaba), dirección Vitoria-Gasteiz, Haro, Santo Domingo de la Calzada donde cantó la gallina después de asada”, Ezkarai, … (Al ser sábado, en estos dos últimos pueblos, nuestro circular coincide con el mercadillo de los sábados. Día, por tanto, casi festivo por el fluir continuo de gentes por las calles). Prosigue por Valgañón, Pradoluengo, Alarcia … salpicado el recorrido de ermitas por aquí y por allá. Se bordean los embalses de Urquiza y de Arlazón, donde el recorrido se hace algo pesado, por el calor y que se llevaban dos horas largas de coche.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Amurrio 2011: Unas fiestas, un programa, un desfile

Amurrio 2011: Unas fiestas, un programa, un desfile
      Como se decía en el final de la última entrada del mes pasado, toca en esta hablar del contenido que el enunciado atrevidamente invita.
     Las fiestas patronales de Amurrio de este 2011, sin miedo al equívoco, se pueden calificar que han sido las fiestas que menor afluencia de personas han concitado. Sea debido a la crisis que este año lleva a la economía al borde del abismo recesivo, sea al cambio de Ayuntamiento, dejando al actualmente constituido sin apenas margen para retocar el programa cerrado por la anterior corporación, el caso es que, exceptuando algunos actos y actuaciones –léase conciertos (SOKAIDE, Esne Beltza, etc.), concurso de cortadores, espectáculo pirotécnico que superó al monótono de todos los años, los clásicos partidos de pelota de profesionales, idi probak, las vaquillas, aunque están a caerse (este año sólo hubo una función. Sokamuturra, años hace que se cayó de la programación), etc.–, el ambiente festivo, sobre todo nocturno, ha sido pobre. Dándose situaciones de algunas noches solitarias; quedando el centro del pueblo prácticamente vacío a media noche, ante la escasa programación nocturna. Por “h” o por “b”, el caso es que las fiestas este año han destacado por su flojedad.
    Perduran los tradicionales y asentados concursos de “Bacalao al pil pil”, de “Tortilla de patatas”, de “Aurresku y jota”, junto a los también clásicos “Gran Premio” de ciclismo. Como novedad el concurso de Marmitako (con este, llevan 2 años).
Aiara Dantza Taldea
     Otros como “Betikoen Eguna” (día dedicado a los veteranos de las “cuadrillas”), tras las primeras ediciones, en los últimos años se ha descolgado del programa a efectos de encabezar el día festivo. Principalmente porque apenas aporta ambiente. Es la excusa para confraternizar en derredor de una comida “en el restaurante de costumbre” (reza el programa). Ahí termina su cometido en dicho día. Se puede afirmar que está demás incluirlo en la programación. Este año hace el “XXII. Betikoen Eguna”. Otros “Días”, por el contrario, fueron descabalgados sine die del programa, como el “Día del Deporte”.