miércoles, 18 de marzo de 2020

Otro ejemplo de incapacidad (o ineptitud) municipal




 
Esta es y será, desde ahora, la postal que certifica que, a nuestros mandatarios municipales, la belleza y la serenidad urbana de su pueblo no está entre sus prioridades




Otro ejemplo de incapacidad (o ineptitud) municipal
El 30 de diciembre de 2019 tiene lugar la apertura oficial del nuevo acceso, sin barreras arquitectónicas, a la comisaría-sede de la Policía Local del municipio de Amurrio. Es decir, que, desde este día, está operativo el acceso a la misma para todas y todos los ciudadanos, no importando tanto si padecen de movilidad reducida, facilitándoles la accesibilidad a la misma.
Pero la noticia que aquí queremos resaltar y exponer al vecino y vecina de Amurrio es la nula capacidad que las gentes pensantes del Ayuntamiento han tenido y tienen para evitar -o al menos maquillar- la intervención desafortunada y desastrosa que la configuración del acceso ha ocasionado al noble edificio, estéticamente hablando -las fotografías que acompañan a esta denuncia son un buen reflejo del poco o nulo gusto, en la transformación del exterior, para con el dicho edificio-, lo cual ha dado con la estampa que, desde ahora, estamos condenados a contemplar. Nos estamos refiriendo al edificio rematado en una de sus esquinas por una torre, en cuya base se ha acometido la obra de referencia.
Dos imágenes del periodo de construcción del nuevo acceso para salvar las barreras arquitectónicas

 Lo que, antes de la obra, eran unos pocos escalones, ahora se han corvertido en 11 peldaños


Desde pocos meses atrás, cuando se empezó a vislumbrar los visos que las obras de acceso a la sede de la Policía Local de Amurrio estaban dando forma a la entrada, surgieron voces de muchas vecinas y vecinos amurriarras en las redes sociales locales, denunciando y criticando, por atentatorio y antiestético para con la fisonomía del noble y estético edificio, el pegote que a modo de escalera y rampa queda adosado al mismo. (Al final del texto se recogen algunas de las opiniones al respecto). Incluso la obra se ralentizó en el tiempo, tal vez, por las protestas o críticas a la misma.
No se ha respetado en nada la integración de la eliminación de la barrera arquitectónica de las escaleras de acceso con el edificio al que va unida. Ni en la forma ni en los materiales empleados que hiciesen mimetismo con el mismo. Todo ello ha producido la desfiguración de la fachada principal de este edificio singular.
 
Pared o muro lateral de la escalera que, vista desde la distancia, afea la estética del edificio por el sobredimensionado volumen de la misma

Pudiendo haber disminuido o disimulado el impacto estético de una manera respetuosa -tanto visual y estética como artísticamente- con el entorno inmediato. No olvidemos que, al lado, se encuentra también otro edificio. Este, si cabe, más noble por historia y arquitectura, conocido como La Casona que, en su conjunto, se ha visto igualmente afectado.
Si bien, el acceso salva las escaleras por las que hasta ahora sólo permitían acceder al recinto, éste no ha recibido la compensación que toda obra arquitectónica debe tener en aras de una adecuada integración con el espacio en que se asienta.
Principalmente, el perfil que presenta en el lado que da a la carretera ha sido sobredimensionado, quedando una pared exagerada en altura como en anchura que ni siquiera se ha rematado con piedra caravista que mimetice o que intente hacer disimular la apariencia distinta de la construcción.
Que menos que haber aplicado en ese lado el pasamanos del lado izquierdo (según se sube) de las escaleras que, teniendo como base la propia escalera, se alza en forma de barrotes metálicos que disminuyen el impacto visual de mazacote de hormigón o cemento del lado derecho de la misma. Ello hubiera contribuido a rebajar la visión y volumen que ahora, todos los días, impregna el entramado hormigonado adherido al edificio.

Vista general interna del edificio con su apéndice, que si bien, desde esta posición, no parece desentonar, la misma no es igual si es contemplado desde el exterior o fachada principal del mismo
 
Haciendo un paréntesis a esta exposición, nos preguntamos cómo el Ayuntamiento de Amurrio no ha aprovechado, tras el amplio espacio generado por la obra de adecuación, con la eliminación de las barreras arquitectónicas, para haber creado bajo el mismo una especie de zulo o cuarto, donde cabrían las bicicletas con que la Policía Municipal patrulla en los días que la climatología lo permite. Estas y otros enseres menores de habitual uso por los “municipales” podrían tener ahí cabida.
Siguiendo con la exposición. Si bien el Ayuntamiento no ha querido rectificar, aun ante las voces que se han alzado en protesta, de lo que el transcurso de las obras estaba dejando traslucir, tampoco ha sabido o ha dado por bueno que el acceso en rampa muera donde principia.
La "broma" ha costado al erario privado de todos los vecinxs del municipio de Amurrio, es decir, a los amurriarras y demás vecinxs de los pueblos del mismo, casi 35.000€ que los han visto tirados y enterrados en este monumento a la prepotencia  

Vista de la "escalinata" (eufemísticamente hablando), donde se observa la diferencia entre el muro construido de la derecha con el lado izquierdo, éste totalmente aligerado de carga volumétrica. Dicho de otra manera, el pasamanos de la derecha aparece cegado, abundando el conjunto exceso de volumen

Pues el Ayuntamiento amurriarra se ha lucido, no sólo con las escalinatas frontales, en la vertical de la puerta de hierro forjado del edificio por las que se accede a las dependencias policiales (nos preguntamos: ¿dónde está dicha puerta de hierro que ahora ha sido sustituida por una moderna y más pequeña? ¿se guarda para reutilizarla en alguna construcción próxima?), sino que, respecto al acceso en rampa, sólo ha propiciado su unión o enlace con la estrecha y, en algún tramo, zigzagueante y esquinosa rampa con recovecos que discurre a lo largo de la fachada del edificio de La Casona que alberga la sala de Exposiciones, la oficina de Turismo y las dos Bibliotecas: infantil y de adultos.
Dejando sin rematar, es decir, ampliar y mejorar, el largo y estrecho recorrido que se inicia en un lateral del citado edificio. Se debería haber intervenido al unísono, en pro de uniformar y adecuar los accesos a los dos edificios en su conjunto.
El resultado: Preeminencia de escalones en el frente y rampa lateral, interminable y larga en demasía, que viniendo de un lado del edificio de La Casona enlaza en el final de la que entra en las dependencias de la Policía Municipal.
Enlazando con lo anterior -y creyendo que la solución dada es peor que el problema a resolver-, traigo y copio el siguiente entrecomillado extraído de la web que, unos párrafos más abajo, indico como enlace de lo que sucede en torno a esta obra y obras adyacentes a este edificio singular: “Como resultado de las obras, menos del 1% de los posibles usuarios de la oficina municipal (de la policía local) han visto mejorada su situación, resultando que más del 99% se ven obligados a subir once escalones o dar un gran rodeo cuando antes solo tenían que subir tres escalones. El 100% de los usuarios de la biblioteca han perdido un acceso accesible y la oportunidad de crear otro nuevo para los dos edificios”.
 
Foto y texto publicado en la red social de facebook "No eres de amurrio si no conoces esto
Un "antes" y un "ahora" del acceso al local, otrora oficina de la Caja de Ahorros y sede del Museo de Cerámica
  
Haciendo un poco de historia del edificio y de las dependencias propias de la Policía Local se debe decir que el edificio que destaca y realza el entorno, albergó primeramente en sus bajos -en éste en concreto- la oficina de la Caja Provincial de Ahorros de Álava, más tarde oficina de la Caja Vital (tras la fusión de la anterior con la Caja Municipal de Ahorros de la Ciudad de Vitoria). El edificio fue construido por la propia Caja a principios de la segunda mitad del siglo XX. Su fachada ostenta los escudos de Álava y Amurrio.
Tras quedar sin uso durante un tiempo, se instaló el recién creado Museo de Amurrio "Félix Murga"(así rezaba en el frontispicio de la entrada) que albergaba una rica colección de cerámica popular vasca, el cual, después de quedar infravalorado por la falta de potenciación cultural, ha sido desalojado del lugar para trasladarlo a la última planta del ala izquierda del edificio de El Refor, al Almacén-Museo, que allí se ubica de la mano de la Asociación Etnográfica AZTARNA.
Hasta llegar al día de hoy que lo ocupa la Policía Municipal, dependiente del Ayuntamiento de Amurrio, después de su traslado del local adjunto, también en la planta baja de este orgulloso edificio, que fue la sede de la Biblioteca Municipal. Todo ello frente a la Estación de Servicio “Ibarrola” que en los últimos meses está siendo desmantelada y descontaminado y saneado el espacio que ocupa para, próximamente, ordenar el lugar con una rotonda contestaba por parte de la vecindad amurriarra.
Para los interesados en ahondar en esta próxima intervención urbanística del Ayuntamiento, se pueden dirigir a la página web www.amurriotarra.eu/ de un vecino del citado inmueble, donde detenidamente se informa con croquis, etc., el devenir futuro que le espera al terreno que, hasta ahora, ocupa dicha gasolinera. Intervención municipal que no se queda ahí, pues afecta a un espacio más extenso con distintas afecciones en el entramado urbanístico de Amurrio.
Pero antes de esta nueva ubicación, la Policía Municipal estuvo en otras ubicaciones como el local de la actual oficina del Lanbide (que, primeramente, lo ocupaba “Gimnasio Makayin”; comprado posteriormente por el Ayuntamiento -05/05/1992- por 46 millones de las antiguas pesetas) o incluso, tiempo atrás, en los bajos de una de las alas del edificio del Ayuntamiento.
Laberinto o vericueto con recovecos para evitar el acceso a las oficinas de la Policía Local por los innumerables escalones de la nueva escalera

Desde la lejanía, se adivina la esquinera y demás vericuetos que preceden al resto de la rampa hasta el interior de la sede de los "municipales"

Todo esto demuestra la interinidad con que las autoridades municipales han mantenido para con la sede de la Policía Local, teniéndola de la ceca a la meca durante muchos años. No acertando a darle una estabilidad más o menos duradera en el tiempo.
Cambiando de registro, comentar que al Ayuntamiento de Amurrio le ha dado por instalar pasamanos de doble acción en la zona central de las escalinatas que ayudan a sortear los tramos de paso situados a desnivel del pueblo.
Tal vez, para ahorrar en la duplicación de pasamanos en ambos lados de las escaleras públicas. Lo que en principio es adecuado, no lo es tanto cuando las escaleras a superar ocupan longitudinal y horizontalmente una medida menor -ejemplo las escaleras junto a la farmacia y kiosco de prensa- que más bien perturban y reducen el espacio para el normal desenvolvimiento de ascenso/descenso por las mismas.
 


  Pasamanos centrales que interceptan la visibilidad estética del acceso a La Casona, sede de la Biblioteca, sala de Exposicones y de la
infravalorada e infrautilizada oficina de Turismo

En otros casos, tampoco parecen adecuados pues dificulta el acceso al inmueble al que se accede, además de la visión antiestética y afeamiento que su colocación central produce en todo el edificio. Ejemplo de esto lo tenemos con la instalación reciente del pasamanos de acceso a La Casona.
La solución en estos casos y algún otro, hubiera sido pasamanos laterales a un lado u a otro o a los dos, pues uno central y doble reduce espacio o genera cierto atentado a la estética visual del edificio, como en el caso de los dos ejemplos anteriores. Cada escalinata por sus características dimensionales requiere un tipo de pasamanos, adecuado y proporcionado en su condición simple o doble de los mismos y en cuanto al número de ellos a instalar. En muchos de estos casos, más parece que ha primado el ahorro económico que el adecuar los mismos a las características propias de cada una de ellas.
Terminamos diciendo que entre las virtudes que pueda atesorar la actual alcaldía del Ayuntamiento de Amurrio, no está precisamente la del buen gusto y la querencia por hacer un Amurrio más amable, en el que todxs nos sintamos cómodos, por el que, especialmente, podamos sacar pecho y que, para ello, estética y arquitectónicamente se trabaja para conseguirlo.
 

Estación de Servicio "Ibarrola" fuera de servicio y precintada durante algunos años, en espera de darle una solución al lugar que ocupa (Foto 03/07/2016)


Todo lo anterior y otros ejemplos pasados no reman en esa dirección… ¿hasta cuándo?
Finalmente dejamos para los lectores algunas de las palabras y frases, mayoritariamente de reprobación y enfado, por esta lamentable obra que nos seguirá avergonzando durante años:
En octubre de 2019 empezó a vislumbrarse lo que iba a pasar con la obra de entrada a las actuales dependencias de la Policía Local de Amurrio. Así el día 5 de ese mes, en las redes sociales era colgado, en el perfil de Facebook “No eres de Amurrio si no conoces esto”, la foto del noble edificio con el apéndice o pegote añadido de las obras de las escaleras y rampa que le ensombrecen.
 
 
La gasolinera demolida, como paso previo a construir una... ¿rotonda? (Foto 16/02/2020)


De dicho perfil, extraemos algunas de las expresiones de disgusto y malestar de algunxs amurriarras (alguna también de esperanza y confianza en ver un final feliz de la obra iniciada):
- Que feo
- Es una aberración
- Horroroso
- ¡Qué manera de estropear tan bonito edificio! ¿No tendrán mejor manera de construir el acceso de minusválidos a los locales de la Policía Municipal?
- Se han cubierto de gloria
- Hay que ser inepto y tener poco gusto para semejante aberración arquitectónica
- Estos inútiles políticos llevan comisión por tonelada de cemento
- Vaya cementada
- Al menos si fuera de la misma piedra que el antiguo
- Ese muro sobra, estropea la belleza del edificio. Voto porque lo tiren
- Vamos a dar un voto de confianza. Igual lo cubren con la misma piedra del edificio. No sé. Cuando esté terminado ya se verá. Imagino que habría más formas de hacerlo, pero para poder hacer una rampa y escaleras, hay que coger mucho espacio, y la entrada está muy alta. Todo no se puede tener. Digo yo. Pero lo dicho, esperemos que terminen para luego opinar con razón y criterio.
- Se pondrá piedra como la parte de abajo del edificio, ¿no?
- También se derribará la Barandilla antigua que era el cierre de la casa, para hacer la retina. En definitiva, la destrucción de uno de los pocos entornos del antiguo Amurrio que reconocemos. Todo para librar dos escalones del interior de la oficina de los municipales
- Lo importante es la eliminación de barreras arquitectónicas para garantizar la accesibilidad a lugares o locales de interés público y social como es la Policía Local a las personas con discapacidad o movilidad reducida (la palabra minusválido no puede ser menos apropiada y más peyorativa). La ejecución se realiza no con arreglo al gusto estético sino a las directrices y regulación jurídica de la accesibilidad.
- Nadie dice que no se haga una obra para la accesibilidad, pero había distintas alternativas no agresivas con el edificio. La lógica dice que dos escaleras en el interior de la oficina, no pueden desembocar en esto. Había distintas alternativas
- Horrible es un halago
- Yo crecí en esa casa. Cuando lo vi me horroricé y me indigné. Primero por el daño que hace a la vista., que no respeta para nada la estética del edificio. Segundo, porque cuando se decidió poner ascensor en el edificio, dictaron punto por punto como debía hacerse, encareciendo de forma importante la obra. Eligieron ellos hasta el color de la piedra. Todo esto sin estar la casa catalogada, y por tanto sin ningún tipo de ayuda para cumplir todo lo que exigieron. Ahora hacen semejante escabechina. ¿Los vecinos no han abierto la boca?
- De verdad. Creo que deberían examinar los psicólogos al equipo de arquitectos y aparejadores del pueblo. Parece que tienen una patología en contra de lo poco bonito y singular que tiene nuestra localidad. Y digo esto porque en las viviendas de Abiagabarri, no pusieron el mismo celo. Pese a que el Ayuntamiento era el promotor, aquí nadie dirigió la obra. No se molestaron ni en ver los acabados. Recibieron la obra sin verificar, y a los compradores les hicieron firmar una renuncia a reclamar cualquier anomalía al Ayuntamiento. La empresa en cuestión, se declara en concurso de acreedores. A su vez, crea otra empresa exactamente igual, pero con distinto nombre e incluso la misma oficina a la que sólo le han cambiado el nombre. Pero siguen recibiendo contratos del Gobierno Vasco y Ayuntamientos
- Da la impresión de que las cosas bien hechas, no les gustan
- Es un pegote, espero que le pongan piedra como la fachada. Quedaría mucho mejor
- ¡No entiendo cómo han podido poner ese pegote tan horrible a esa fachada!
- Cada vez que lo veo se me retuercen las tripas y me arde la sangre (Escrito por un ex vecino del inmueble)

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